Se demuestra la existencia de una gran demanda financiera
insatisfecha.
Se confirma que es posible aplicar diferentes tecnologías
crediticias como bancas comunales, grupo solidario y crédito
individual en regiones culturalmente diferentes dependiendo
de la madurez del mercado.
Se confirma la gran participación de la
mujer en el sector, las cuales habían sido tradicionalmente
discriminadas por ser informales y mujeres.
Se valida que la capacitación técnica
dirigida a los empresarios es un costo de transacción
adicional, tanto para el cliente como para la Institución,
además de no ser determinante para asegurar el
repago de los créditos.
Se demuestra que los informales son buenos pagadores
y por lo tanto buenos sujetos de crédito bajo condiciones
de mercado sin subsidios, lo que permite una rentabilidad
para la Institución.
Dado el desconocimiento de los agentes económicos
y los paradigmas existentes sobre las personas de escasos
recursos, la participación inicial del estado y
de la cooperación internacional es importante en
la medida en que no se distorsionen los principios básicos
del mercado.
Las necesidades de las micro, pequeñas y
medianas empresas no se limitan al crédito sino
a servicios financieros en su conjunto.
El volumen de operaciones es determinante para
lograr sostenibilidad y rentabilidad. Sin embargo, la
participación del estado y de organismos internacionales
en el financiamiento de las operaciones no es suficiente
para atender las necesidades de fondeo, por lo que es
necesario, en la medida en que maduran las instituciones,
contar con estrategias para captar los recursos del público.
Los sistemas de información son indispensables
para sistematizar los procesos y la información
gerencial, lo que permite masificar las operaciones y
alcanzar niveles de rentabilidad adecuados.
Es posible, a través del conocimiento que
se cuenta de la industria, acelerar el tiempo y proceso
de madurez y alcance de las instituciones.
Las instituciones dedicadas a los servicios financieros
para las mayorías deben contar con una visión
que conjuncione el objetivo social con un enfoque empresarial,
lo que permite contar con un instrumento de desarrollo
sostenible en el tiempo. Una gobernabilidad adecuada y
consistente permite mantener la visión social con
rentabilidad que se traduzca en una sostenibilidad en
el tiempo.
volver atrás